¿Qué es valor de reposición? ¿Cómo se calcula?

By 28 diciembre, 2021Noticias

Cuando estamos pensando en contratar un seguro para alguna de nuestras posesiones materiales, ya sea un seguro de hogar, un seguro de coche, o uno de moto, revisamos el precio, las coberturas, la asistencia en viaje, la Responsabilidad Civil…. Pero quizás en lo último que reparamos, si es que lo hacemos, es en el valor de reposición que tiene ese contrato de seguro. Sin embargo, es muy importante que sepamos en qué consiste y cómo va a afectar al objeto que tengo asegurado, porque en función de este hecho hay diferencias abismales entre las coberturas de un seguro y de otro.

¿Qué es el valor de reposición?

Según la definición clásica de cualquier condicionado de contrato de seguro, valor de reposición es el importe que la compañía aseguradora tendrá que abonar al asegurado, o al tomador de la póliza de seguros en caso de que haya que subsanar una pérdida porque se haya producido un siniestro, bien sea con una cuantía económica o con la reparación o reposición del objeto siniestrado.

En las condiciones particulares o en las condiciones generales de la póliza de seguros que tengamos contratada o vayamos a contratar, siempre viene consignado el valor de reposición que la compañía aplicará en el caso de que se produzca un siniestro, por eso es muy importante que, ante la duda, siempre consultemos esta documentación cuando tengamos que dar un parte a la compañía de seguros.

Hay que distinguir que, dependiendo del tipo de seguro que contratemos, ya sea un seguro de hogar, un seguro de coche o un seguro de moto, el valor de reposición será diferente, y además también dependiendo del tipo de bien a reponer, suele haber distinciones en las coberturas.

¿Cómo se calcula el valor de reposición?

Hay varias maneras en las que la compañía aseguradora puede calcular el valor de reposición. El asegurador también tendrá en cuenta el bien a indemnizar por la pérdida que haya provocado el siniestro, ya que la finalidad del seguro es que el asegurado se quede en la misma situación que tenía antes de sufrir esa pérdida, ya que no puede haber lucro porque el valor de reposición se hubiera calculado de una manera inadecuada.

Ejemplo de cómo calcular el valor de reposición

Un ejemplo: en el seguro de hogar, nos informarán en las condiciones generales del valor de reposición en caso de siniestro, haciendo referencia a si se aplicará depreciación.

En los seguros de hogar el valor de reposición suele ser valor de reposición a nuevo. Esto quiere decir que en caso de que se produzca la desaparición del objeto asegurado -a causa de algún siniestro cubierto por la póliza- la compañía aseguradora indemnizará al tomador del seguro con la cantidad que supondría volver a comprar ese objeto nuevo, independientemente del tiempo que tenga dicho objeto. Por verlo de forma más gráfica, si tengo un siniestro y esto implica que se quema una estantería de madera de roble comprada hace 20 años, que en su momento costó mil euros, la compañía me indemnizará por lo que cueste ahora una estantería nueva de las mismas características, con las modificaciones que haya tenido por el coste de la vida (que normalmente suelen ser al alza). Es decir, si una estantería nueva de las mismas características, ahora cuesta mil doscientos euros, esa será la indemnización que recibirá el asegurado.

Por el contrario, si el siniestro se ha producido en un equipo electrónico o en un electrodoméstico, lo habitual es que la aseguradora tenga en cuenta la depreciación o la obsolescencia que tenga el objeto por el uso o el paso de los años (valor real). En este caso, para calcularlo se aplicaría un porcentaje de depreciación, que cuando sea igual o superior al setenta y cinco por ciento del valor de reposición, implicará que la compañía nos podrá deducir ese porcentaje del valor de reposición, y por lo tanto se indemnizaría por el valor residual o real del objeto.  Es decir, si en un incendio se quema un televisor que tiene 20 años, que en su momento costó mil euros, lo más probable es que la depreciación de ese objeto sea superior al setenta y cinco por ciento del valor de reposición, (supongamos que en este caso sean ochocientos euros); entonces la compañía aseguradora indemnizará con doscientos euros que es la diferencia de restar la depreciación al valor de reposición del objeto, equiparando así la pérdida que hemos tenido.

En el seguro de coche y el seguro de moto, sin embargo, el valor de reposición se calcula de manera diferente, ya que los vehículos pierden valor desde el mismo momento en el que son matriculados, por lo que el valor de reposición a nuevo sólo se producirá -dependiendo de la compañía aseguradora y de la póliza que hayamos contratado- en el primer año, o los dos primeros años de matriculación del coche. A partir de aquí, el asegurador puede aplicar dos criterios para calcular el valor de reposición, o bien reponer por valor de mercado, o bien por valor venal.

El valor venal, sería el valor de venta del vehículo en el momento inmediatamente anterior a la ocurrencia del siniestro, teniendo en cuenta la fecha de matriculación del coche o la moto. Si tengo un coche con fecha de matriculación de mayo de 2008, que costó dieciocho mil euros, la aseguradora indemnizará por lo que cuesta ahora teniendo en cuenta esa fecha de matriculación, supongamos que fueran dos mil euros.

En cuanto al valor de mercado, sería el valor medio que puede alcanzar el coche o la moto en el mercado de segunda mano, al producirse el siniestro. Dependiendo de la antigüedad del vehículo, suele ser algo superior a valor venal, ya que sería el valor venal del coche más el pequeño porcentaje que aplicaría un concesionario o una empresa de compra venta de coches para sacar ganancia a ese vehículo.

Según lo que estamos desgranando, se aprecia que hay bastantes diferencias en la indemnización, dependiendo de cómo se vaya a calcular el valor de reposición del objeto asegurado; de ahí, como decíamos, la importancia de repasar estos datos en las coberturas del seguro que tengamos contratado o que estemos pensando en contratar.